Nou Repte

50cimas / 50provincias

Aconcagua – El coitus interruptus

Publicado: 06 de diciembre, 2011

Sin comentarios

No ha podido ser. Al final el factor meterológica y la asistencia en un rescate en altura además de 6900m no nos ha permitido alcanzar la cima de América y de todo el Hemisferio Sur.

Los días anteriores al ataque a cima estuvimos 3 días en el campo 2 avanzado Nido de Cóndor sin poder salir de las tiendas con vientos de 85-100 km / h que llegamos a rasgar los avancers y las cremalleras de las tiendas de campaña obligándonos a dormir con la tienda abierta a menos de -15 º C y con aquellas corrientes de aire dentro de la tienda. El dia siguiente, el’ Alex fue evacuado hacia Mendoza por un principio de edema pulmonar por causa de la altura. Más adelante lo vi y estaba totalmente recuperado.

Parecía que todavía teníamos una oportunidad el día 2 de diciembre; según las previsiones meteològiques los tiempos se cambiaría y los vientos bajarían a 20km / h, con lo cual avanzamos en el campo 3 Berlín y pasamos la noche ventosa esperando el día de cumbre. A las 4.00h nos levantamos y vemos que las previsiones se equivocaban y que tendríamos vientos de 30-40km / h. Aún así arrancamos a las 5.00am y antes de llegar a Independència y hacerse de día, el factor psicológico afecta a un compañero que decide retirarse. Más adelante la dureza climática hace retirarse otro compañero en Independencia y crea 2 grupos entre los más fuertes y un grupo detrás que finalmente llegarían hasta la Cova (fantástica trabajo de Patricia y el Maulik). En el grupo de los primeros todo parece ir perfecto hasta la Cueva y emprendemos la Ranura (6600m), el pas principal de la jornada, una vez en la Canaleta 2 compañeros más (Jimena i Uber) deciden abandonar por problemas físicos y se reúnen con el grupo anterior para emprender el camino de bajada. Revisamos las fuerzas y todo el mundo está de acuerdo en seguir aún nos quedan dos guías y 6 integrantes de la expedición. Una vez en media ranura me empiezo a encontrar como nunca porque ya veo la cima y por fin puedo hacer uso del piolet que he estado cargando durante 10 dias. Fantástico! Pero miro atrás y algo no va bien, le comunico al Guillermo que Hanna está avanzando tambaleante y parece mareada, efectivamente al momento casi se cae al suelo y deciden que baje con Guillermo antes de que los efectos de la altura vayan a más. Una auténtica lástima porque Hanna era una de las más fuertes físicamente del grupo. Revisamos de nuevo el estado físico y las fuerzas de los que quedamos en el grupo: David, Aaron, Brad, Ben y yo mismo; el guía insiste en que todos me de estar con un mínimo de forma física porque no todo se acaba en la cima, que después hay una dura bajada y en estas alturas un error puede ser mortal. Todos estamos de acuerdo en continuar. Seguimos subiendo hasta el punto de los 6900m donde termina la Ranura y comienza la cresta de los Guanacos, puedo ver la cima y aunque no veo la cruz la puedo sentir , en 20 minuts Estem y Alli. Pero la emoción de la cima y el esfuerzo final no me permite dar cuenta de que detrás de mí Aaron también se tambalea y el Ben camina arrastrando los pies; el guía Martín (Tincho) decide abortar la ascensión e ir hacia abajo en ese punto! La primera reacción que tengo es decirle que bajo mi responsabilidad yo estoy perfectamente y con su permiso continuo, pero me hace saber que lo siente mucho pero yo soy su responsabilidad y no me puede dejar marchar, además, al momento me doy cuenta que la situación es mucho más grave de lo que pensaba. Aaron casi no se puede sostener suelo y debe suministrarle una inyección de adrenalina. El Martín encordado al Aaron y emprendemos la bajada. El Brad y yo somos los únicos que estamos sólidos, teniendo que asistir al Ben y al David en la agónica bajada mientras se forma el famoso nube con forma de fong sobre la cima que anuncia tormenta. Aaron L'bajo encordat , a trompicones y múltiples caídas, desvarieg, incluso pérdida de memoria hasta que llegamos hasta Independencia donde todos nos descansaremos un rato y nos encontramos con el Guille , Por otra aplicación.

Haber continuado en esas condiciones hacia la cima hubiera sido una locura aunque en ese momento me revienta profundamente. Los síntomas del mal de altura en mis compañeros avanzaban muy rápidamente y con efectos devastadores. Tan suelos a partir de Independencia empezamos a valerse por sí mismos y recobrar la cordura y algunas fuerzas. Yo abandoné el grupo previo aviso y bajé rápidamente hacia el campo Berlín para dar la alerta al asistente de guía “El Gato” y Leandro que subieron a asistir al grupo con agua y liberándolos de las mochilas para favorecer la evacuación.

Todos llegamos a Berlín destrozados pero por su propio pie. Una vez todos recuperados, tanto el Brad como yo, las víctimas colaterales por la situación intentamos soluciones para reencontrarnos el día siguiente con la cima. Pero no hubo nada que hacer, la ventana de buen tiempo que en realidad no fue tal, se cerraba rápidamente sin opciones hasta la próxima semana. Igualmente, no había ninguna posibilidad de repetir día de cumbre porque habíamos terminado los días de reserva y los guías tenían que bajar al resto del grupo en el campo base. Y así, entre los dedos de las manos se nos esfumó la cima como se cuela la tierra de un reloj de arena. Y ese fue mi coitus interruptus en el Aconcagua.

Al día siguiente, entre disculpas de los compañeros por habernos perjudicado y felicitaciones de los guías por haber actuado sin pensar tan sólo en la cima y movernos en objetivos personales sino en el bè del grupo, emprendimos el camino hacia el campo base. No os negaré que una vez todos estábamos seguros y ahorros en el Campo Base sólo pensaba en la cima y en la oportunidad que habíamos perdido, a tan sólo unos pasos de conseguir aquello por lo que he trabajado durante meses. Pero los agradecimientos sinceros de mis compañeros me hicieron pensar en aquella frase del famoso alpinista español Iñaki Ochoa de OlzaLA CIMA ES LA GUINDA DEL PASTEL, ¡QUE ME LA COMO BIEN!, ¡QUE NO! ME HE COMIDO TODO EL PASTEL.

La cima siempre estará allí y habrá otras ocasiones para intentarlo. En cambio, la experiencia ha sido sensacional y se debe vivir al 100%. Dit i fet, después de la travesía caminando de 30 km de retorno hasta la entrada del parque, emprendemos el retorno en bus a Mendoza donde mis compañeros me acompañaron a cenar una buena parrillada y de fiesta hasta las 5 de la mañana que salía mi vuelo hacia Buenos Aires. Todo un detalle y estoy muy agradecido. Será un detalle que nunca olvidaré. Viva por Malbec Team.


Etiquetas: , , , , , , , , ,