MONTBLANC EXPRESS

Altura: 4.810 m.
Localización: Alpes Francia-Italia.
Principales dificultades: Altura, la nieve, el hielo, el tiempo inestable, desprendimientos de rocas.
Fecha de cima: 29 de Agosto 2011.

Es la montaña culminante de los Alpes, con una altura oficial de 4.810,45 metros y es la cima más elevada de Europa Occidental y uno de los más altos del resto de Europa, superado tan sólo por varias montañas de Rusia y Georgia como el Elbrus de 5.642 metros.

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Descripción:

Lorena y yo arrancamos “con los trastos” después de trabajar el jueves por la noche con el coche dirección a los Alpes franceses. Hicimos noche en el camino y la mañana siguiente llegamos a Chamonix tras más de mil kilómetros. Allí nos encontramos con Ernesto, con el que ya habíamos escalado juntos el Elbrus el año pasado, alcanzando así los picos más altos de Europa occidental y oriental.

Nos dirigimos a la oficina de la montaña de Chamonix y nos informaron que las previsiones meteorológicas no eran buenas. Para ese día se preveía lluvia a partir de 2000m y vientos fuertes en la cima de hasta 140km / h! Ademàs “la bolera” estaba en condiciones muy inestables y hace 2 días había muerto un alpinista por un impacto de piedra. En fin, que la cosa estaba tan complicada que los guías no querían subir por la vía de Gouter y preferían llevar a los clientes por la ruta de los 4000. Imposible subir y mejor nos quedamos en la plaza de Chamonix haciendo una cervecita y disfrutando del magnífico espectáculo y ambiente del Ultratrail del Montblanc. Es realmente impresionante y especialmente emocionante la llegada a meta de los corredores; y no me refiero sólo a los ganadores como el Kilian Jornet sino a los que llegan 20 horas más tarde que los primeros y están reventados pero inmensamente felices de haber completado el recorrido. El propio Kilian afirma que estos si que son los auténticos ganadores y los que realmente recordarán la experiencia para toda la vida. Realmente impresionante el apoyo del espectador de Chamonix a todos esos corredores.

Fracasamos también en el intento de subir a l'Aguille de Midi para aclimatar un poco antes de iniciar la ascensión, pues estaba cerrado por el fuerte viento. En fin, que yo venia de 0 metros a nivel del mar y me quería colocar a 4810m en 2 días con lo que me hubiera ido bien un poco de altura antes de iniciar la ascensión. La verdad es que con una birra en la mano y sentados en la plaza de Chamonix , el Montblanc no parece tan alto y sólo me pasa por la cabeza esa expresión: SO CLOSE SO FAR, tan cerca y tan lejos a la vez…

El dia siguiente, las previsiones meteorológicas habían mejorado un poco pero no eran nada favorables: vientos moderados (30-40kilometros). En cambio para el domingo daban muy buen tiempo, Entonces nos decidimos y cogimos el teleférico de Bellevue en Les Houches y después el tren cremallera que nos llevaría hasta 2300m donde Ernesto y yo nos separamos de Lorena y empezaremos nuestra ascensión. En la misma estación de tren, un trabajador de información del Montblanc nos pregunta si tenemos reservada plaza en el refugio de Gouters, y le comentamos que no porque siempre está a petar y los guías siempre tienen reservadas las plazas con preferencia para sus clientes, pero debido al mal tiempo y el estado de la bolera nos comenta que hay lugar en el refugio. De puta madre! Aunque ya nos habíamos hecho a la idea de que dormiríamos en las mesas con el saco de dormir ahora nos dicen que tenemos lugar seguro si llegamos arriba.

Emprendemos la moderada ascensión por un camino más o menos bien trazado hasta el refugio de Tete Rousse donde nos refugiamos de la lluvia-nieve que está cayendo. Empezamos bien! Acabamos de arrancar y el tiempo empeora notablemente. Allí comentamos el estado de la vía y la meteorología con los otros grupos que están bastante reticentes a subir, incluso un guía con clientes y otro grupo de catalanes deciden dar marcha atrás. Nosotros decidimos salir hacia Gouter y si lo vemos mal pues volveremos atrás. Nos plantamos en la bolera enseguida y la atravesamos sin complicaciones. La bolera o “couloir” es un paso complicado que bajan piedras volando desde arriba empujados por otros alpinistas o por desprendimiento natural impactando con los alpinistas en forma de lotería. Cuanto más tardes en cruzar la bolera más números tienes de recibir. Aunque como he comentado estaba complicada y días atrás había muerto un alpinista y los guías no querían pasar nosotros la cruzamos fácilmente debido a que la nieve caída esa noche y por la mañana había fijado las rocas y no había muchas cordadas delante nuestro que pudieran empujar piedras hacia abajo. Nada que ver con lo que pasó en la vuelta.

Una vez superada la bolera emprendemos la cresta hasta Gouter y aunque cada vez mejora más el tiempo, me doy cuenta de las dos cagadas que haré en esta expedición: estrenar botas nuevas y llevar una mochila cargada con comida, agua y saco de dormir. La subida hasta el Refugio de Gouter se realiza por una cresta donde se trepar continuamente y en este caso había nieve y hielo con lo que una mochila pesada es un inconveniente importante. Como no sabíamos si habría lugar en el refugio tomamos el saco y como íbamos justos de pasta cogimos comida y agua ( en el refugio 1 botella de 1.5 litros de agua 5 €) Error! Vale la pena reservar con tiempo , pagar por la comida y el agua y llevar una mochila ligera; en la bajada lo agradecereis!. Además las llagas en los talones comienzan a manifestarse. Error típico de novato a pesar de los metros que llevo en las piernas y los años caminando.

Llegamos a Gouter a buena hora y como somos de los primeros no tenemos ningún problema en encontrar alojamiento, posteriormente durante el día se llenó el refugio con la mejora de la climatología.
Hablando, hablando… conocemos el Guillermo que sube solo pues sus compañeros se han lesionado y nos pregunta si puede unirse a nuestra cordada. Una cordada de 3 mejor que de 2, pero tienes que tener mucho cuidado con quien pones en la cordada pues quizás te tira al suelo toda la expedición. Guillermo parecía estar en forma y sabía lo que se manejaba, así que Ernesto y yo accedimos. Hacemos los últimos preparamientos y a dormir a las 20.00h. Lo de dormir es un decir porque creo que no pegué ojo en toda la noche: gente entrando y saliendo para mear, orquesta de pedos y ronquidos, un francés cabreado y gritando porque desde la litera de arriba le chorreaba un líquido indeterminado, el calor del puto saco que había cargado en balde 1600 metros de cuesta arriba,etc
En fin, que en las 2.00am la gente ya se mueve y todos al aire para iniciar el ataque a la cima.

Ernesto, Guillermo y yo esperamos a que salgan varias cordadas pues ninguno de nosotros habíamos subido y preferíamos seguir la traza. A las 3.30am arrancamos y enseguida notamos el viento continuado de 30km / h que nos acompañará hasta la cima. Atravesamos la cresta de Gouter y nos dirigimos a la Dome de Gouter donde agradeceré que sea de noche y que no se vea el desnivel. Una vez en la Dome una bajada y emprendemos una fuerte subida haciendo zigzag hasta el refugio Vallot donde nos refugiamos del viento y comemos algo como las otras cordadas. En este punto ya había comprobado que Guillermo era un buen fichaje; él i Ernesto iban bien aclimatados pues hacía días que estaban por los Alpes. Yo en cambio acusaba un poco la falta de oxígeno y los obligaba a bajar el ritmo y evitar adelantar las otras cordadas. Sin embargo nos plantamos en la cima a las 8.00h antes de lo esperado y habiendo salido más tarde que los demás.

Una vez arriba las fotos de rigor y emprendemos la bajada hacia Gouter ya de día. Ahora si, de bajada, se contempla que las aristas de Bossoms y la cresta final tienen una anchura limitada pero suficiente para disfrutar sin dejar de pensar que en algún punto hay un patio de 1000 metros que un paso en falso nos llevaría inexorablemente al abismo. También observamos las grietas y puentes de nieve con detalle, las vistas de todo el valle del Chamonix y los glaciares espectaculares.
Una vez en Gouters aprovechamos para comer algo y rehacemos la pesada mochila para emprender la bajada de la cresta hasta Tete Rousse con muchas más dificultades que en la subida a causa de la nieve , el hielo y los muchos alpinistas que subían hacia Gouter dada la mejora del tiempo. La bolera estaba realmente activa y se sentían las rocas volar y los gritos de la gente avisando cuando bajaban los aerolitos. En este punto las llagas de los talones ya eran importantes y aún me quedaba bajar hasta el tren cremallera pero sólo la emoción de alcanzar la cima y haber superado la ruta en esas condiciones me hacía seguir sin parar.

Una vez en las Houches de nuevo nos reunimos con Lorena y hacemos las birras de celebración y una Whopper casera. Finalmente volvemos a casa cruzando toda Francia y toda Cataluña. Ha sido una ascensión fantástica donde he aprendido un poco más los errores de novato que he hecho, pero muy contento. Agradezco a Lorena , Ernesto y Guillermo el compartir conmigo esta experiencia. Y ahora a pensar en la próxima!! Saludos!